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NUEVO ZOCO DEL ALBAYCÍN.
CONCURSO (NO CONSTRUIDO).
GRANADA. 1999.

REINVENTAR EL ZOCO, a partir de elementos que le son propios:
-Lugar de intercambios y encuentros
-Entramado de calles cubiertas
-Recorridos cualificados por el juego de la luz y la sombra sobre muros y mercancías
-Carácter cambiante y temporal de su organización y utilización
-Ocupación de las calles y de la superficie mural para exponer la mercancía

 

INTEGRAR EL ZOCO EN EL ALBAYCIN
-Entender el zoco como una extensión de la  estructura urbana ( viaria y edilicia)
-Articular sus volumenes con la trama urbana de llenos y vacios
-Trabar las edificaciones mediante el espacio público
-Incorporar la calle al edificio mediante la permeabilidad de sus bordes
-Producir una continuidad de recorridos interior- exterior, identificando el plano del suelo del zoco con el de la calle.

La solución se concreta en un edificio que se adosa al lado Este del solar, articulándose en varios volúmenes organizados según una trama interna de calles que se conectan con la estructura viaria existente, buscando, al mismo tiempo, una adecuada relación de forma, escala y proporción con la textura urbana del Albaycín.
Un cuerpo de altura prominente, adosado al muro medianero del convento de Santa Isabel la Real, recorre longitudinalmente el solar, vertebrando el resto de edificaciones y espacios proyectados. De él parten ortogonalmente calles que definen cuatro grandes cajas murarias que contienen locales de mayor dimensión incorporando elementos de apoyo (instalaciones, almacenes) que posibiliten la actividad artesanal. Rodeando esta serie de cajas, un espacio de menos altura se extiende hasta el callejón del Gallo, acogiendo locales, tiendas y expositores de distribución y uso más flexible y con menos requerimientos (básicamente exposición y venta). El contacto con el callejón se produce mediante un muro quebrado que facilita la permeabilidad con el espacio público.
Finalmente un cuerpo de dos alturas con un bar-restaurante y una vivienda en planta alta, ocupa parcialmente el tacón trasero del solar produciendo una pequeña plaza junto al ábside de la Iglesia de San Miguel Bajo, que será cualificada por el arbolado existente y posibilitará inéditas visualizaciones del convento de Santa Isabel la Real.

La cualidad espacial del edificio se ha concebido en función de la luz natural recibida, estableciéndose varias situaciones, entre las que se destacan:
-Pozos de luz, pequeños patios ajardinados de gran altura iluminados cenitalmente,
-Muros luminosos, los de las calles transversales, que comparten con las mercancías expuestas en ellos la luz lineal y quebrada que resbala desde fisuras cenitales,
-Luces rasantes horizontales, las que reciben los espacios circundantes perimetrales a través de las múltiples puertas del Callejón del Gallo.