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37 VP-PG EN MONDRAGONES.
CONCURSO. 
GRANADA 2011

Sobre rasante el edificio se estructura con dos bandas edificadas compactas a ambos lados del patio, dentro de los parámetros urbanísticos de altura, ocupación y edificabilidad en lo que se resuelve el programa de viviendas pedido con 27 viviendas de 3 dormitorios y 10 de 2 dormitorios.
Los núcleos de comunicación vertical se disponen en los extremos de la banda de patio, puntos por donde se producen los portales de acceso al edificio.

Valores de viabilidad técnica y económica.

Un primer valor de la propuesta se sitúa en la claridad, sencillez y racionalidad de la ordenación general de la edificación propuesta, que se extiende asimismo al diseño de las viviendas, de los locales y el aparcamiento, lo que redundará en una precisa racionalidad constructiva y estricta eficacia económica que ha de caracterizar a una promoción de viviendas sociales.

Un segundo valor se deriva de los espacios de relación social que la ordenación propone a través de patios y galerías abiertas de uso colectivo que a la vez que son espacios de sociabilización y de reconocimiento del grupo social que habita el conjunto, recuperan, reinterpretan y ponen en valor espacios (patios, corralas) de la tradición residencial urbana de esta Granada.

Esta racionalidad ya explicita en la ordenación del proyecto se extiende a la misma materialización del edificio con una construcción, sencilla, homogénea y sistemática de base convencional y contrastada, que propone una ordenada estructura de pórticos de hormigón, unos cerramientos cerámicos con revestimientos monocapa color blanco, con celosías de protección de soleamiento de huecos y carpinterías y cerrajerías en aluminio en su color y perfilarías metálicas galvanizadas.

La forma general sencilla y compacta con que el edificio se manifiesta es yá un índice claro de eficacia técnica y económica de la propuesta.

Valores de calidad arquitectónica.

Un primer valor arquitectónico que se quiere reseñar una vez más es la racionalidad, claridad y sencillez de la ordenación, que se entiende específicamente como un valor arquitectónico más allá de sus derivaciones constructivas y económicas, aportando claridad, serenidad y neutralidad a los caóticos y ruidosos espacios urbanos convencionales de reciente ejecución.

Un segundo valor arquitectónico deriva de la condición de sociabilidad que la ordenación propone, produciendo espacios colectivos de complejidad y riqueza arquitectónica que fomentan la relación, la integración y el reconocimiento social del grupo de personas que habitan el conjunto residencial. Se propone en consecuencia, una arquitectura, comprometida socialmente que entiende los espacios colectivos como lugares de integración social.

Un tercer valor que se quiere reseñar se refiere a la flexibilidad de las viviendas que la precisa y ordenada traza en planta produce lo que redundará en una mejor adecuación a las necesidades a lo largo de la vida útil de la vivienda y los diversos programas de ocupación.
Paralelamente se ha querido establecer un equilibrio de amabilidad y expresividad contenida de la arquitectura atendiendo cuidadosamente a la escala, los requisitos formales y materiales de la arquitectura y el espacio público contiguo que se proyecta.

Un último valor que se quiere resaltar deriva de la buena orientación de las bandas edificadas y del vacío central, que posibilitan buenos soleamientos de todas las fachadas principales, con sencillos elementos de protección solar y huecos proporcionados, así como ventilación cruzada y convectiva  a través del patio central de todas las viviendas que producen un buen comportamiento bioclimático pasivo contribuyendo a la sostenibilidad y el ahorro energético desde el diseño mismo de la arquitectura de proyecto.